2   Propiedades físicas

 

Las propiedades de la madera dependen, del crecimiento, edad, contenido de humedad, clases de terreno y distintas partes del tronco.

 

2.1  Humedad

         La madera contiene agua de constitución, inerte a su naturaleza orgánica, agua de saturación, que impregna las paredes de los elementos leñosos, y agua libre, absorbida por capilaridad por los vasos y traqueidas.

            Como la madera es higroscópica, absorbe o desprende humedad, según el medio ambiente. El agua libre  desaparece totalmente al cabo de un cierto tiempo, quedando, además del agua de constitución, el agua de saturación correspondiente a la humedad de la atmósfera que rodee a la madera, hasta conseguir un equilibrio, diciéndose que la madera esta secada al aire.

            La humedad de la madera varia entre limites muy amplios. En la madera recién cortada oscila entre el 50 y 60 por ciento, y por imbibición puede llegar hasta el 250 y 300 por ciento.    La madera secada al aire contiene del 10 al 15 por ciento de su peso de agua, y como las distintas mediciones físicas están afectadas por el tanto por ciento de humedad, se ha convenido en referir los diversos ensayos a una humedad media internacional de 15 por ciento.

            La humedad de las maderas se aprecia, además del procedimiento de pesadas, de probetas, húmedas y desecadas, y el colorimétrico, por la conductividad eléctrica, empleando girómetros eléctricos. Estas variaciones de humedad hacen que la madera se hinche o contraiga, variando su volumen y, por consiguiente, su densidad.

 

2.2  Densidad

         La densidad real de las maderas es sensiblemente igual para todas las especies, aproximadamente 1,56.  La densidad aparente varía no solo de unas especies a otras, sino aún en la misma con el grado de humedad y sitio del árbol, y para hallar la densidad media de un árbol hay que sacar probetas de varios sitios.

 

            Como la densidad aparente comprende el volumen de los huecos y los macizos, cuanto mayor sea la densidad aparente de una madera, mayor será la superficie de sus elementos resistentes y menor el de sus poros.

 

Las maderas se clasifican por su densidad aparente en:

-          Pesadas, si es mayor de 0.8.

-          Ligeras, si esta comprendida entre 0.5 y 0.7.

-          Muy ligeras, las menores de 0.5.

           

         La densidad aparente de las maderas mas corrientes, secadas al aire, son:

 

Pino Común..................................

0.32 – 0.76

Kg/dm3

Pino Negro....................................

0.38 – 0.74

Kg/dm3

Pino- tea.......................................

0.83 – 0.85

Kg/dm3

Albeto............................................

0.32 – 0.62

Kg/dm3

Pinabette.......................................

0.37 –0.75

Kg/dm3

Alerce...........................................

0.44 – 0.80

Kg/dm3

Roble............................................

0.71 – 1.07

Kg/dm3

Encina..........................................

0.95 – 1.20

Kg/dm3

Haya.............................................

0.60 – 0.90

Kg/dm3

Alamo...........................................

0.45 – 0.70

Kg/dm3

Olmo.............................................

0.56 – 0.82

Kg/dm3

Nogal............................................

0.60 – 0.81

Kg/dm3

 

Tabla III.7  Densidades de algunas maderas

 

2.3  Contracción e Hinchamiento

         La madera cambia de volumen según la humedad que contiene. Cuando pierde agua, se contrae o merma, siendo mínima en la dirección axial o de las fibras, no pasa del 0.8 por ciento; de 1 a 7.8 por ciento, en dirección radial, y de 5 a 11.5 por ciento, en la tangencial.

            La contracción es mayor en la albura que en el corazón, originando tensiones por desecación que agrietan y alabean la madera.

            El hinchamiento se produce cuando absorbe humedad. La madera sumergida aumenta poco de volumen en sentido axial o de las fibras, y de un 2.5 al 6 por ciento en sentido perpendicular; pero en peso, el aumento oscila del 50 al 150 por ciento. La madera aumenta de volumen hasta el punto de saturación (20 a 25 por ciento de agua), y a partir de él no aumenta mas de volumen, aunque siga absorbiendo agua. Hay que tener muy presente estas variaciones de volumen en las piezas que hayan de estar sometidas a oscilaciones de sequedad y humedad, dejando espacios necesarios para que los empujes que se produzcan no comprometan la estabilidad de la obra.

 

2.4   Dureza

         La dureza de la madera es la resistencia que opone al desgaste, rayado, clavar, etc. Depende de su densidad, edad, estructura y si se trabaja en sentido de sus fibras o en el perpendicular. Cuanto más vieja y dura es, mayor la resistencia que opone. La madera de corazón tiene mayor resistencia que la de albura: la crecida lentamente obtiene una mayor resistencia que la madera que crece de prisa.

 

Por su dureza se clasifican en:

-          Muy duras; ebano, serbal, encina y tejo.

-         Bastante duras; roble, arce, fresno, álamo, acacia, cerezo, almendro.

-          Algo duras; castaño, haya, nogal, peral.

-          Blanda; Abeto, alerce, pino, sauce.

-         Muy blandas; tilo, chopo.

 

2.5   Hendibilidad

         Se llama también facilidad a la raja y es la aptitud de las maderas a dividirse en el sentido longitudinal bajo la acción de una cuña.      El rajado es mas fácil, en sentido de los radios.

            Como madera muy hendible se acostumbra citar el castaño, como madera hendible, el roble, y como madera poco hendible, el carpe.

 

2.6   Conductividad

         La madera seca es mala conductora del calor y electricidad, no así cuando esta húmeda.

 

            La conductividad es mayor en el sentido longitudinal que en radial o transversal, y más en las maderas pesadas que en las ligeras o porosas, por lo cual se emplean como aisladores térmicos en los pavimentos y paredes.

 

2.7  Dilatación térmica

         El coeficiente de dilatación lineal de la madera es muy pequeño, pudiendo ser despreciado.

 

2.8  Duración

         La duración de la madera varía mucho con la clase y medio. A la intemperie, y sin impregnar depende de las alternativas de sequedad y humedad: el roble dura 100 años: álamo, sesenta a noventa años; pino, alerce, cuarenta a ochenta años; sauce dura  treinta años.

 

Rectángulo redondeado: Volver            Se admite como duración media de la madera enterrada la de diez años.